Alguien me habló todos …

Alguien me habló todos los dí­as de mi vida
al oí­do, despacio, lentamente.
Me dijo: ¡vive, vive, vive!
Era la muerte.

Otras citas al azar
  • Las cosas muertas pueden ser arrastradas por la corriente, sólo algo vivo puede ir contracorriente
  • Volvamos a esos días felices en los que había héroes.
  • La mayoría de los hombres persiguen el placer con tal apresuramiento que, en su prisa, lo pasan de largo.
  • El talento es profundamente injusto: no se puede transmitir.

  • El auténtico problema no es si las máquinas piensan, sino si los hombres lo hacen.

  • Manejar el silencio es más difícil que manejar la palabra.