Alguien me habló todos …

Alguien me habló todos los dí­as de mi vida
al oí­do, despacio, lentamente.
Me dijo: ¡vive, vive, vive!
Era la muerte.

Otras citas al azar
  • En el estudio no existe la saciedad.

  • Es una enorme desgracia no tener talento para hablar bien, ni la sabiduría necesaria para cerrar la boca.

  • Sólo hay dos cosas infinitas, el universo y la estupidez humana. Y del universo no estoy seguro.

  • La contemplación es un lujo, mientras que la acción es una necesidad.
  • Es mejor encender una vela que maldecir la oscuridad.

  • En la naturaleza nada hay superfluo.