Alguien me habló todos …

Alguien me habló todos los dí­as de mi vida
al oí­do, despacio, lentamente.
Me dijo: ¡vive, vive, vive!
Era la muerte.

Otras citas al azar
  • El derecho a ser dejado en paz es, sin duda, el principio de todas las libertades.

  • Error funesto es decir que hay que comprender la música para gozar de ella. La música no se hace, ni debe jamás hacerse para que se comprenda, sino para que se sienta.

  • No hay verdadera felicidad en el egoísmo.
  • No necesito saberlo todo. Tan sólo necesito saber dónde encontrar lo que me haga falta, cuando lo necesite.

  • La riqueza no hace al hombre rico simplemente, le hace más ocupado.

  • El dinero no da la felicidad, pero aplaca los nervios.