La vida misma

Hoy en la mañana la niebla me impedía ver más allá de lo que alcanza un guijarro tirado sin ganas, pero sabía que más adelante, sin ir muy lejos, había mucho por ver. Podía hacer dos cosas, avanzar, o simplemente esperar.

Creo que esto esconde una lección, pero realmente no sé cuál.

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