I feel good, …

Whooooau! I feel good, I knew that I would now
I feel good, I knew that I would now
So good, so good, I got you

Whooooau! I feel nice, like sugar and spice
I feel nice, like sugar and spice
So nice, so nice, I got you

When I hold you, in my arms
I know that I can’t do no wrong
And when I hold you in my arms
My love won’t do you no harm!!

And I feel… nice, like sugar and spice
I feel nice, like sugar and spice
So nice, so nice, I got you

When I hold you, in my arms
I know that I can’t do no wrong
and when I hold you in my arms
My love can’t do me no harm!!

And I feel… nice, like sugar and spice
I feel nice, like sugar and spice
So nice, so nice, I got you

Whooooau! I feel good, I knew that I would
I feel good, I knew that I would
So good, so good, I got you
So good, so good, I got you
So good, so good, I got you

Heey!!
(Oh, yeah!)

James Brown (1933-2006) es otro de esos personajes que, comparado con uno, han vivido seis o siete vidas concentradas en sólo una. Nacido en un barrio marginal en el seno de una familia sin recursos; abandonado por su madre; acompañando a su itinerante padre por razones laborales, y ganándose la vida como podía limpiando zapatos o recogiendo algodón; no era de extrañar que más tarde o más temprano acabase saltándose alguna norma, y pasó de robar piezas de coche a ser detenido y condenado por robo a mano armada. Se escribe pronto, pero pasaría nada menos que tres años y un día entre rejas y otros tres en un reformatorio. Y fue entonces cuando le acogió la familia de Bobby Byrd, el cantante que le lanzó al estrellato compartiendo escenarios con el grupo The Flamous Flames; y la historia de la música cambió para siempre.

Porque, ¿qué hizo James Brown en la música?. Pues mucho; casi de todo; de todo. Dice la wikipedia que Brown fue germen de muchos de los géneros músicales más importantes que hoy conocemos. Empezó llevando sus modos de iglesia inspirados en el gospel al rhythm and blues; modos que, allá por los años sesenta, acabarían transformándose en lo que se terminaría llamando soul. Desarrolló el ritmo concentrado en estado puro que luego se bautizaría como funk. En los setenta, el funk tuvo como hijo bastardo a la comercial música disco, el afrobeat, y sirvió de base para la fundación del hip-hop; hay miles de temas de rap que nacen de grabaciones de Brown. Incluso muchos pasos de breakdance provienen directa o indirectamente de sus frenéticos movimientos de baile (“The Boogaloo”, “get down”, “slide”, “robot”). Hablando del baile de Brown:

En fin, I feel good

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