Nunca prediques porque tienes …

Nunca prediques porque tienes que decir algo, sino porque tienes algo que decir.

Otras citas al azar
  • No llego a entender cómo, siendo los niños tan listos, los adultos son tan tontos. Debe ser fruto de la educación.

  • Yo no vivo de lo que el mundo piensa de mí, sino de lo que yo pienso de mí mismo.
  • Jamás desesperes, aun estando en las más sombrías aflicciones, pues de las nubes negras cae agua limpia y fecundante.

  • Las máquinas me sorprenden con mucha frecuencia.

  • Es fácil hacerse admirar cuando se permanece inaccesible.
  • Lo que ha de suceder, sucederá.