Nunca prediques porque tienes …

Nunca prediques porque tienes que decir algo, sino porque tienes algo que decir.

Otras citas al azar
  • Exígete mucho a ti mismo y espera poco de los demás. Así te ahorrarás disgustos.

  • La obra clásica es un libro que todo el mundo admira, pero que nadie lee.

  • Vivir sin filosofar es, propiamente, tener los ojos cerrados, sin tratar de abrirlos jamás
  • Es difícil juzgar la belleza: la belleza es un enigma.
  • La vida es dura. Después de todo, te mata.

  • La mayor rémora de la vida es la espera del mañana y la pérdida del día de hoy.