Nunca prediques porque tienes …

Nunca prediques porque tienes que decir algo, sino porque tienes algo que decir.

Otras citas al azar
  • Las maravillas de la vida se nos escapan por la cómoda trampa de la rutina.
  • El mejor marido que se puede tener es un arqueólogo. Cuanto más envejece ella, más interesado se muestra él.

  • Nunca se va tan lejos como cuando no se sabe dónde se va.

  • La gente como nosotros, que cree en la física, sabe que la distinción entre pasado, presente y futuro es sólo una ilusión obstinadamente persistente.

  • Siempre traslado a los demás los buenos consejos. Es lo único que se puede hacer con ellos. A uno mismo no le sirven para nada.

  • Nada vale la pena de ser encontrado sino lo que jamás ha existido aún.