Nadie admira la celeridad, …

Nadie admira la celeridad, como no sea el negligente.

Otras citas al azar
  • Para conocer a la gente hay que ir a su casa.
  • Sólo hay dos cosas infinitas, el universo y la estupidez humana. Y del universo no estoy seguro.

  • El carácter no está cortado en mármol; no es algo sólido e inalterable. Es algo vivo y cambiante.
  • La historia del mundo es la suma de aquello que hubiera sido evitable.

  • Para hacerse oír, a veces hay que cerrar la boca.
  • La belleza del cuerpo es un viajero que pasa, pero la del alma es un amigo que queda.