Nadie admira la celeridad, …

Nadie admira la celeridad, como no sea el negligente.

Otras citas al azar
  • Mucha gente se hace una idea equivocada sobre la verdadera felicidad. No se consigue satisfaciendo los propios deseos, sino siendo fieles a un cometido que merezca la pena.
  • Lo bueno de los estándares es que hay muchos entre los que elegir.

  • Cuando se necesitan brazos, el socorro en las palabras no sirve de nada.

    Esopo

  • Hemos aprendido a volar como los pájaros, a nadar como los peces; pero no hemos aprendido el sencillo arte de vivir como hermanos.

  • Lo que con mucho trabajo se adquiere, más se ama.
  • La sabiduría es hija de la experiencia.