Nadie admira la celeridad, …

Nadie admira la celeridad, como no sea el negligente.

Otras citas al azar
  • La vida se encoge y se expande en proporción a la valentía que uno tiene.

  • Donde todos piensan igual nadie piensa mucho.
  • Cuando soy buena, soy buena; cuando soy mala, soy mucho mejor.

  • Porque es tocando fondo, aunque sea en la amargura y la degradación, donde uno llega a saber quién es, y donde entonces empieza a pisar firme.
  • Cuando las personas tienen libertad para hacer lo que quieren, por lo general comienzan a imitarse mutuamente.

  • No intentes curar el mal por medio del mal.