Donde ninguno manda, mandan …

Donde ninguno manda, mandan todos. Donde todos mandan, nadie manda. Es el caos.

Otras citas al azar
  • El mejor marido que se puede tener es un arqueólogo. Cuanto más envejece ella, más interesado se muestra él.

  • Si se me diera la oportunidad de hacer un regalo a la siguiente generación, sería la capacidad de reírse cada cual de sí mismo.

  • La mayoría de las personas gastan más tiempo y energías en hablar de los problemas que en afrontarlos.

  • No hay pecado tan grande, ni vicio tan apoderado que con el arrepentimiento no se borre o quite del todo.
  • La ausencia extingue las pequeñas pasiones y hace crecer las grandes, igual que el viento apaga una vela y aviva un fuego.

  • Para juzgar cuánto importunamos al hablar de nosotros mismos, debemos tener en cuenta cuánto nos molestan cuando hablan de sí mismos.