Nadie admira la celeridad, …

Nadie admira la celeridad, como no sea el negligente.

Otras citas al azar
  • Sólo hay una guerra que puede permitirse el ser humano: la guerra contra su extinción.

  • El hombre no revela mejor su propio carácter que cuando describe el carácter de otro.

  • Aunque nada cambie, si yo cambio, todo cambia.
  • El cambio es la única cosa inmutable.
  • No basta trabajar, es preciso agotarse todos los días en el trabajo.
  • La verdadera nobleza consiste en saber valerosamente sufrir por los demás y no permitir que los demás sufran por nosotros.