Un gran marinero puede navegar aunque sus velas sean de alquiler.
El habla es el espejo de la mente.
La voluntad es la que da valor a las cosas pequeñas.
Considera las contrariedades como un ejercicio.
Nadie puede ganar sin que otro pierda.
Lo necesario, aunque cueste sólo un céntimo, es caro.
No hay viento favorable para el que no sabe dónde va.
La vida es como una leyenda: no importa que sea larga, sino que esté bien narrada.
La armonía total de este mundo está formada por una natural aglomeración de discordancias.