Es desgracia habitual de los ineptos la de engañarse al elegir profesión, al elegir amigos y al elegir casa.
Todo lo que realmente nos pertenece es el tiempo; incluso el que no tiene nada más, lo posee.
El que confía sus secretos a otro hombre se hace esclavo de él.
No te pongas en el lado malo de un argumento simplemente porque tu oponente se ha puesto en el lado correcto.
Lo bien dicho se dice presto.
La retentiva es el sello de la capacidad.











